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Torneo Badminton Claror

El pasado sábado 28 de enero de 2012 se disputó el VII Ranking d’amics del bàdminton en el Open CEM Sagrada Familia; torneo totalmente amateur, en el que se vetó la participación de jugadores de categoría open, para que las fuerzas estuvieran igualadas.

Nos apuntamos 15 en categoría masculina: quedando encuadrados en 3 grupos de 5. Con lo que te asegurabas jugar un mínimo de 4 partidos y descansar una ronda. Los 3 primeros de cada grupo y el mejor segundo de los 3 grupos pasaban a semifinales.

Y 4 en categoría femenina: un sólo grupo, liga entre las 4 participantes.

Los partidos de la primera fase se disputaron al mejor de 15 en vez de a 21, como es habituales. En las semifinales y la final se recuperó el juego a 21.

El año anterior hubo 4 grupos y quedé eliminado sin pasar a semifinales; no es excusa pero me presenté al torneo en baja forma y sin un entrenamiento adecuado; este año a pesar de no estar al 100% he llegado con más base de entrenamiento y con más fuerza sobretodo al trabajo específico de musculación que he empezado a hacer hace 3 semanas, que es poco pero que he notado; además de ejercicios específicos de yoga que me han dado más conciencia sobre mi cuerpo, así como entrenar 4 veces a la semana, a diferentes intensidades.

Centrándome en el torneo de nuevo: en mi caso, me tocó descansar en la primera ronda. Hice de árbitro, para observar el juego de mis compañeros 🙂

El primer partido fue muy duro a 3 sets. El primer set lo perdí, todavía frío, pero gané el segundo 16-14 y me impuse también en el tercer set; explotando de alegría y dejando de lado los nervios.

Los siguientes tres partidos los intenté resolver lo más rápido posible, el sobreesfuerzo del primer partido me había provocado pequeñas molestias en la pierna derecha que aumentaban a medida que hacía movimientos más bruscos. Gané los 3 y me clasifiqué como primero de grupo para la semifinal. ¡Objetivo cumplido! En semifinales y ahora a disfrutar del deporte que más me gusta.

Mi contrincante en semifinales fue un excompañero que por motivos de trabajo no ha podido continuar viniendo los sábados a las clases del Claror; pero con un potente smash; por lo que físicamente aguantó bien el primer set, que gané 24-22 y se quedó sin fuelle en el segundo, ganándolo también por 21-8. Por lo que me clasifiqué para la final. ¡Segundo objetivo cumplido!

El otro partido no lo pude ver, jugamos al mismo tiempo las 2 semifinales, pero según me comentaron fue bastante duro y disputado; ganado en tres sets, por el mismo jugador al que un servidor había derrotado en la primera fase.

Por lo que me planto en la final y me vuelvo a enfrentar, a según mi modo de ver las cosas con el mejor jugador de todos los que participábamos y obviamente el más preparado.

Empezamos el peloteo y noto que mi pierna derecha vuelve a resentirse y empiezo a repetir el mantra que llevaba diciéndome durante todo el torneo: en el centro, fuerte y agresivo.

Repaso mentalmente lo poco de estrategia que sé: si me sirven a la derecha volante al fondo de la pista lo más rápido posible para que mi rival tenga que devolverla de revés y si me sirven a la izquierda drop lo más cerca de la red.

Optaré por el saque de derecha, ya sea corto o largo; básicamente porque durante todo el torneo así lo he hecho, exceptuando contadas ocasiones, que he usado el saque de revés corto.

E intentaré respirar adecuadamente, no tirarme al suelo a buscar volantes imposibles y mantener un buen tono físico.

Me toca sacar y a la primera ya he sacado demasiado alto, rebotando el volante contra el techo. El primer set discurre con alternativas, hasta que acelero en la parte final y consigo ganar 21-18. Me notó cansado, pero ya he cumplido mi tercer objetivo que era al menos ganar un set. Un poco de agua, guiño el ojo a Cristina y volvemos.

El segundo set es un paseo militar de mi contrincante que despliega fuerza, contundencia y colocación haciéndome correr de lado a lado y de atrás a adelante a su antojo, me gana cómodamente 21-10. La pierna me duele cada vez más, pero no es excusa. Mucha más agua.

El profe me pregunta como voy y le digo que estoy muy cansado y que ya he cumplido mi objetivo, me mira y se ríe y me dice que no es para tanto.

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